Una vez concedido el registro de una marca, es frecuente que las empresas evolucionen. Con el tiempo pueden actualizar su identidad visual, modernizar su logotipo o incluso modificar el nombre con el que se presentan al público.
Sin embargo, desde el punto de vista de la propiedad industrial, es importante distinguir entre el uso comercial de una marca y el contenido del registro otorgado por el Instituto Nacional de Propiedad Industrial (INAPI).
¿Puede modificarse un registro de marca?
Como regla general, no es posible alterar el signo distintivo que fue concedido mediante el registro.
La protección recae sobre la marca tal como fue solicitada y concedida. Si posteriormente se desea modificar elementos esenciales del signo, normalmente será necesario presentar una nueva solicitud de registro.
Este principio busca otorgar certeza jurídica respecto del objeto protegido y preservar los derechos de terceros que pudieron intervenir durante el procedimiento de registro.
¿Qué ocurre si solo cambio el logotipo?
Dependerá de la magnitud del cambio.
Cuando las modificaciones son relevantes y alteran la identidad distintiva del signo registrado, lo recomendable es presentar una nueva solicitud de marca.
En cambio, pequeños ajustes gráficos o adaptaciones de diseño deberán analizarse caso a caso, considerando si afectan o no la identidad del signo protegido.
¿Y si cambio únicamente el nombre?
Si la denominación cambia, el registro existente no se modifica automáticamente.
En la práctica, un nuevo nombre constituye un signo diferente, por lo que normalmente requerirá una nueva solicitud de registro si se desea obtener protección sobre esa nueva denominación.
¿Puedo seguir usando la marca anterior?
Sí.
Mientras el registro continúe vigente y la marca siga siendo utilizada, el titular puede mantener la protección respecto del signo originalmente registrado.
Muchas empresas mantienen registrados tanto su logotipo anterior como el nuevo durante un período de transición comercial.
¿Qué conviene hacer antes de cambiar una marca?
Antes de modificar una identidad corporativa resulta recomendable:
- revisar los registros vigentes;
- analizar si el nuevo signo presenta riesgos de confundibilidad;
- realizar una búsqueda de disponibilidad;
- definir qué registros continuarán utilizándose;
- evaluar si corresponde presentar nuevas solicitudes.
Una planificación adecuada evita perder protección sobre activos importantes del negocio.
Error frecuente
Uno de los errores más comunes consiste en invertir en un nuevo logotipo o en un cambio de nombre y asumir que el registro existente protege automáticamente esa nueva versión.
En muchos casos ello no ocurre, porque el registro continúa amparando únicamente la marca originalmente concedida.
Preguntas frecuentes
¿Puedo cambiar el logotipo sin registrar nuevamente la marca?
Dependerá de la magnitud del cambio. Si la modificación altera la identidad distintiva del signo, normalmente será necesario solicitar un nuevo registro.
¿Cambiar los colores modifica la marca?
No existe una respuesta única. Debe analizarse el alcance del registro concedido y la importancia del cambio en el conjunto del signo.
¿Puedo registrar la nueva versión y conservar la antigua?
Sí. Muchas empresas mantienen ambos registros para proteger distintas etapas de su identidad comercial.
¿Conviene realizar una búsqueda antes del cambio?
Sí. Antes de adoptar un nuevo nombre o logotipo es recomendable verificar su disponibilidad para evitar conflictos con derechos de terceros.
Conclusión
La evolución de una marca es parte natural del crecimiento de un negocio. Sin embargo, desde el punto de vista jurídico, una marca registrada protege el signo que fue concedido por INAPI y no las versiones futuras que puedan surgir con el tiempo.
Por ello, antes de modificar un nombre o un logotipo es recomendable analizar si el cambio requiere una nueva solicitud de registro y definir una estrategia de protección acorde con la evolución de la empresa.
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